AJÍ DE PATITAS
Ingredientes
• 4 patitas de cerdo limpias y troceadas
• 2 cebollas rojas grandes, picadas finamente
• 4 dientes de ajo, picados
• 3 cucharas de ají colorado molido (ají panca), sin pepas y remojado
• 2 cucharas de ají amarillo molido (opcional, para más picor y color)
• 4 papas medianas, peladas y cortadas en cubos
• 1 taza de arvejas frescas o congeladas
• ½ taza de habas peladas (opcional)
• Comino a gusto
• Sal a gusto
• Pimienta a gusto
• Aceite vegetal
• Perejil fresco picado, para decorar
• Limón (para servir)
• Arroz blanco cocido, para acompañar
Preparación
1. En una olla grande, la chef hierve las patitas de cerdo con sal y una hoja de laurel (opcional) hasta que estén muy tiernas. Esto puede tomar entre 1 hora y media a 2 horas, dependiendo de la olla. Una vez cocidas, se retiran y se reserva el caldo.
2. En otra olla o sartén grande, la chef calienta un poco de aceite y sofríe la cebolla picada hasta que esté transparente. Luego añade el ajo picado y cocina por un minuto más, cuidando que no se queme.
3. Es el momento de incorporar el ají colorado molido y, si se usa, el ají amarillo. Se cocina este aderezo a fuego medio, removiendo constantemente, por unos 10 a 15 minutos. Este paso es crucial para que el ají libere todo su sabor y color. Se añade un poco del caldo de las patitas si el aderezo se seca demasiado.
4. Una vez que el ají esté bien cocido, la chef incorpora las patitas de cerdo troceadas al aderezo. Se mezcla bien para que se impregnen de los sabores.
5. Luego, se añaden las papas cortadas en cubos, las arvejas y las habas (si se usan). Se cubre con el caldo reservado de las patitas (o agua si no hay suficiente) hasta que cubra los ingredientes.
6. Se sazona con comino, sal y pimienta a gusto. Se deja cocinar a fuego medio hasta que las papas estén tiernas y el caldo haya reducido ligeramente, espesando la salsa.
7. Una vez listo, la chef recomienda dejar reposar por unos minutos antes de servir.
Consejo
Para intensificar el sabor del ají, la chef aconseja cocinarlo a fuego lento y con paciencia, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue. El reposo del ají de patitas antes de servir permite que los sabores se asienten y se potencien aún más. Se sirve tradicionalmente acompañado de arroz blanco graneado y se puede decorar con perejil fresco picado y unas gotas de limón.